Blog

Por qué sufrimos: nuestra vida es una mentira.

por que sufrimos

Por qué sufrimos? Sufrimos porque sostenemos estructuras rígidas de funcionamiento, que no son naturales. Hemos absorbido y validado las expectativas de otros (de la sociedad, la familia, *la religión*) y hemos puesto esas expectativas sobre nosotros. El peso de esas expectativas aplasta tu naturalidad, lo que realmente eres

Hemos tenido que construir máscaras, fingir modales, ocultar nuestro verdadero rostro y callar nuestra verdadera voz. Tuvimos miedo a que no nos quieran si nos mostramos tal cual somos, si es que mostramos nuestras reales preferencias. Ese miedo infantil lo seguimos arrastrando con los años, como un patrón de funcionamiento.

Con esta forma de funcionar, no sólo nos presionamos a expresarnos de una forma enmascarada, sino también expresarnos al mínimo. Aquello que realmente eres, no se expresa en su totalidad.

Dada la represión y el miedo, el caudal de energía vital no fluye de forma espontánea, sino reprimida, contraída -y con el tiempo- bloqueada. Seguramente estás familiarizada/o con esa sensación de que podrías brillar más, ser más espontáneo, más entregado a la vida, pero sientes que no ocurre.

Estamos tan condicionados a funcionar de forma no-natural que incluso no nos damos cuenta. Vivimos anestesiados y la mente no se da cuenta de la no-naturalidad que sostenemos. Pero el cuerpo -siempre instintivo, siempre real- sí se da cuenta. El cuerpo sí manifiesta los síntomas que sufrimos: ansiedad, angustia, frustración, entre otros.

Por qué sufrimos entonces? Porque hay una fuerza vital que por naturaleza tiende a manifestarse, a expresarse, y funcionamos según condicionamientos sociales que existen para mantener esa fuerza reprimida. Muchos temen a su propia fuerza natural, porque eso implica hacerse cargo de la propia naturaleza. Implica hacerse cargo de los “problemas” que podría traerle el conflicto de confrontar la autenticidad con las expectativas culturales que imponen los padres, la pareja, la sociedad, la religión, etc.

Conviene aclarar que esta fuerza vital natural no es una lujuria incontrolable, como muchos temen. Muchas veces esta fuerza se expresa en la capacidad de perseguir los propios sueños, en la capacidad de poner límites, la capacidad de decir que sí o decir que no sin trasgredirse a uno mismo. La capacidad de abrirse al placer y al dolor en todas sus formas. Finalmente, esa energía vital natural no es más que el potencial de crecimiento y expansión, que por diseño posee todo ser vivo. 

Es lo natural: crecer, expandirse, gozar, sentir placer y dolor.

Es lo natural, ¿entonces por qué reprimirlo?

 

Pregúntate qué aspectos tuyos estás reprimiendo. Tómate unos segundos para respirar, sentirte y mirar hacia dentro. Pregúntate qué es lo que podrías perder si es que eres auténtico, honesto contigo mismo. Imagina lo que podrías ganar. Imagina esa vida llena de experiencias expansivas.

La terapia está hecha para mostrarte tu falta de naturalidad.

Miguel Ángel Palacios

Psicólogo Terapeuta.

facebook.com/yocambioahora

Por qué sufrimos: nuestra vida es una mentira.
5 (100%) 1 vote

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *